José González es el fundador de Semilla, Inc., un ministerio que promueve la transformación cultural de Hispanoamérica por la Palabra de Dios a través de líderes sanos, santos y sabios. Es el nuevo escritor invitado en Español para CBN.com.

Author's website:

José González is the founder of SEMILLA Inc., a ministry that promotes the cultural and spiritual transformation of Latin Americans and US Hispanics by the Word of God through godly, integral and wise leaders. He is the new guest Spanish blogger for CBN.com.

Subscribe to this Feed

View All CBN News Blogs

View All CBN Blogs


Meditaciones Cristianas sobre el Estatus de Puerto Rico


(Click here for English translation) Últimamente me he estado carteando con algunos amigos que estudian la historia de Puerto Rico desde un punto de vista cristiano.   Y esto me ha llevado a meditar sobre la perspectiva específicamente cristiana (no religiosa, sino espiritual) de los eventos históricos y su significado.  Creo que esa perspectiva puede ampliarse y aplicarse a cualquier otra nación o período histórico.

 

La Isla pasó de ser una posesión española en 1898 a manos de los Estados Unidos en un estatus “colonial”, o sea, dependiendo políticamente de otra nación, sin que su la voluntad de su pueblo fuera formalmente consultada. 

 

El estatus legal de Puerto Rico cambió en cuando se convirtió (o lo convirtieron, en un Estado Libre Asociado).  Pero creo que además del estatus legal, es importante examinar el estatus moral, que sirve de base para el legal.  Desde esa perspectiva, me parece que a través de los años, la inercia, posiblemente falta de liderazgo y seguramente la ausencia de mejores opciones, ha hecho que Puerto Rico se haya ido convirtiendo progresivamente en una dependencia voluntaria.  Es algo así como un “protectorado”, un arreglo (adaptación a condiciones no fácilmente cambiable) que concuerda cada vez más con la voluntad de la mayoría de su pueblo. 

 

El estudio de la historia de Puerto Rico desde un punto de vista cristiano se interesaría en tratar de definir las etapas de este proceso, las fuerzas históricas internas y externas que lo llevaron de una etapa a la otra, los eventos históricos que sirven para marcar ese camino y sobre todo, sus protagonistas (sus vidas, fe, obras, relaciones e ideas, y la consistencia entre ellas).   Esto permitiría atisbar lo que esto revela sobre el carácter de ambos pueblos y de sus líderes, protagonistas en el asunto. 

 

Otra reflexión sería contrastar las ideas de libertad y de independencia y su efecto en esta nación.  Porque es posible tener libertad como una dependencia pero vivir en la esclavitud en la independencia.  No habrán gozado los puertorriqueños del Siglo XX de más “libertad” (por ejemplo, de libre empresa, mejorando su situación económica y dándole mejores oportunidades a sus hijos) por ser una dependencia de una nación donde la libertad y prosperidad abundaron?  Cuánta libertad y prosperidad hubiera logrado Puerto Rico si los norteamericanos se hubieran simplemente “ido” después de derrotar a España?  Se podría examinar la libertad y prosperidad que gozan sus hermanas, las naciones independientes del Caribe hispánico. 

 

Me parece importante preguntarse, antes de abordar el futuro estatus de la Isla, qué propósito tendrá Dios al regalarle a Puerto Rico su libertad personal y de empresa?  Y cuál será el mejor estatus cívico para cumplir ese destino nacional?  Cuál de los tres caminos que históricamente se han propuesto, la independencia, la estatalidad y la perpetuación del “estatus quo” se prestaría mejor para cumplir los propósitos ulteriores de Dios para Puerto Rico?

Algún día no muy lejano, el pueblo puertorriqueño y sus líderes resolverán juntos la cuestión de  su estatus.  Será por consenso, no por unanimidad porque como pueblo han llegado a valorar el principio de que las decisiones hechas bajo reglas acordadas por todos, las acatan todos, concuerden o no con nuestro parecer privado. 

Valorar el consenso de la mayoría por encima de la propia voluntad es un fundamento esencial de la democracia.  E inculcar valores no es la tarea de un partido político, ni del gobierno.  Es  tarea para la familia, la iglesia y de los forjadores de la identidad nacional, los líderes cívicos que aman a su patria más que a su propio interés y su propia vida.

Cuando esa hora haya llegado, creo que la cuestión del Estatus de Puerto Rico se va a resolver  apasionada pero pacíficamente, tras un diálogo nacional respetuoso de la voluntad, los intereses y los temores ajenos, y sobre todo, temeroso del Dios de las naciones, que las origina, levanta y depone como Él determina. 

Le invito a compartir sus comentarios escribiéndome a blog@joselgonzalez.com y a leer más de mis artículos sobre la cultura hispana en el sitio www.semilla.org.  Hasta la próxima semana…

End

 

 

Print     Email to a Friend    posted on Tuesday, June 23, 2009 6:14 PM



Comments on this post

No comments posted yet.